lunes, 22 de enero de 2018

Fomentar y motivar para seguir investigando


Estoy totalmente de acuerdo de que hay que animar a los profesionales y a los estudiantes de Educación Social a seguir investigando y a realizar el doctorado para impartir docencia en el Grado. Pero también dar una formación inicial antes de implantar el Grado y una formación continua para aquellos profesores que no lo sean, puesto que dicha formación permite renovar los conocimientos sobre las funciones de l@s futur@s educadoras y educadores sociales, porque no tod@s querrán hacer un doctorado e impartir docencia en la Universidad ¡OJO! 

Porque, para seguir investigando, lo primero de todo es tener claro qué campo investigar, los objetivos de dicha investigación y sobre todo, para mí, tener la motivación suficiente para poder hacerlo. Es cierto, hace unos meses me planteaba incluso seguir mi formación universitaria con un máster y un doctorado e investigar, pero a medida que pasaba el tiempo mi motivación iba decayendo poco a poco, ¿un único motivo?: personalmente no lo sé, creo que cada persona tendrá diferentes motivos, pero uno de los motivos es que aún no sé cómo investigar de manera más profunda, teniendo en cuenta que en el área de investigación mi formación es mínima (al menos en mi universidad), por lo que yo creo y personalmente prefiero escribir mis entradas en este blog antes que hacer un doctorado. Creo que hay personas muchísimo más válidas que yo que pueden y están capacitadas para investigar e impartir una asignatura en la Universidad que yo, porque ¿Para qué nos vamos a engañar? Hay mucha más gente que se esfuerza muchísimo más y aporta mucho más que yo, por lo que considero que hay que dejar el camino de la investigación científica y académica a dichas personas.

Es cierto, no va a tener la misma repercusión una entrada de blog que una tesis doctoral o un artículo publicado en alguna revista científica especializada en Educación, pero al menos puedo tener un poco más de libertad para tomar unas reflexiones personales, puesto que tengo muchas más inquietudes personales que me gustaría expresarlas. En otras palabras me siento mucho más cómoda publicando mis reflexiones que publicando un artículo académico.

Hay que animar para que haya más educadoras y educadores sociales que investiguen e impartan docencia en la Universidad, pero no nos olvidemos que también hay profesores de otras áreas de conocimiento que precisan de dicha formación continua. 


lunes, 15 de enero de 2018

La Universidad necesita una renovación urgente


Voy a dedicar mi entrada a la Universidad. Sí, esa institución que nos forma para que luego podamos acceder a un puesto "supuestamente" cualificado. Pero igual la realidad es distinta...

En primer lugar, me gustaría replantear si la Universidad está realizando una labor importante en la sociedad. Pues por lo que veo, habría que empezar a cuestionarlo. En primer lugar porque se le da muchísimo más valor a unas disciplinas científicas más que a otras, para mí, personalmente, genera una desigualdad en cuanto a investigación y a transferencia de conocimiento. Otra cuestión está en el acceso a plaza de Catedrática/o por parte de las mujeres, que está claro por los datos que se arrojan que llevan una gran desventaja frente al número de Catedráticos que hay.

Por mi experiencia, puedo decir que en cuanto a diferenciar entre distintas figuras profesionales , no me lo han aclarado, y es más, para que te aclares con las diferencias no esperes a que te lo digan en clase, basta con googlear y ahí aparecerán las diferencias. 

Si bien se debe trabajar de manera interdisciplinar, hay que dejar claro que cada profesional tiene sus funciones delimitadas.

Me sorprende bastante que actualmente se asuma que los conceptos de Pedagogía y Educación sean los mismos, cuando en realidad no lo son, aunque están íntimamente unidas, no se pueden separar, puesto que la Pedagogía no existiría sin la Educación y viceversa, pero no significan lo mismo (aquí os dejo mi entrada en Educarlex https://educarlex.es/2018/01/13/educacion-social-pedagogia-social/) También me sorprende que las Universidades no dejen claro la diferencia que existe entre ambos conceptos, ¿tan malo es decir que están unidas pero son diferentes? eso es lo que intento decir con mi entrada, no hago ninguna división, hago una diferenciación, porque no son lo mismo. Pues en una institución que necesita una renovación urgente como lo es la Universidad no me sorprende que no se sepa esto, o bien que no se comprenda y no se enseñe en las aulas. 

Aunque ya previamente a publicar la entrada  temía que mi entrada sobre la diferencia entre Pedagogía Social y Educación Social iba a levantar ampollas, pero lo que no sabía es que iba a recibir algunas críticas muy positivas. Yo ya estoy empezando a cuestionar a la Universidad como una institución inamovible, que no debe renovarse... esa idea perjudica mucho más seriamente a la propia institución. 

Renovarse o morir, esto es así.







lunes, 8 de enero de 2018

En defensa de la profesión y de la Educación Social


A finales del 2017 observé estupefacta en Facebook, como una "Oferta de empleo" denominaba la figura del Educador/a Social como "Educador/a Socioeducativo". Voy a analizar la denominación inventada por una organización.

Primero, el nombre no es real, de hecho si buscas en Google sólo aparecen esta denominación en ofertas de empleo de la organización en cuestión, la palabra "socioeducativo" en google te redirige a artículos relacionados con las funciones socioeducativas de las y los Educadoras y Educadores Sociales.

Segundo, al ver el nombre es redundante, con la palabra "Educador/a se sobreentiende que es un puesto relacionado con la educación, por tanto, no tiene ningún sentido que una denominación así pueda existir en el mercado laboral.

Tercero, lo hacen para que puedan contratar a cualquier profesional sin tener en cuenta los conocimientos y las competencias adquiridas durante la realización de la antigua diplomatura o actual grado en Educación Social. 

Éste úlltimo hecho se consideraría como intrusismo si se contrata a un profesional que no esté habilitado por un colegio profesional (de ahí a que considero que la colegiación es imprescindible para defender la profesión. Sin colegios profesionales no tendríamos ninguna herramienta para combatir el intrusismo, y para eso hace falta la unión de todo el colectivo profesional). 

Otra cosa que he notado yo es la confusión entre Pedagogía y Educación. Es cierto que una no puede existir sin la otra, pero hay diferencias, por lo que no es cierto que un/a Pedagogo/a que no haya sido habilitado/a por un colegio profesional de Educadoras y Educadores Sociales pueda ejercer como tal.

En fin, aún se desconoce la figura de la Educadora y Educador Social en muchos ámbitos, y en esto no sólo deben intervenir los colegios profesionales, las universidades deben colaborar no sólo en seguir investigando en torno a la figura y sus competencias y funciones en distintos ámbitos, sino también en la defensa de la titulación frente a estas ofertas que tras la máscara de un nombre inventado, se esconde unas pésimas condiciones laborales. En conclusión, la Educación Social es un derecho de la ciudadanía, por lo que hay que defenderla como tal .




martes, 2 de enero de 2018

Y un año más, una nochevieja machista


En primer lugar, ¡Feliz año nuevo a todas y a todos! Un año más el tema más comentado en estos días es el de un vestido (o más bien un mono) de transparencias que llevaba una famosa presentadora en las campanadas para despedir el año 2017.

Lo de siempre, ellas pasando frío en la Puerta del Sol con vestidos y sin ningún tipo de abrigo (menos en la Sexta que la presentadora llevaba una chaqueta, pero que para mí no es suficiente)  y ellos bien tapados con un esmoquin e incluso con una capa. Y yo me pregunto ¿Qué tipo de libertad permite a las mujeres que pasen un frío tremendo en un 31 de diciembre en Madrid? pues la respuesta es ninguna. Si se le diese la libertad absoluta a las presentadoras de vestirse como ellas quieran en las campanadas, apostaría a que todas preferirían llevar ropa cómoda y que abrigue lo suficiente como para no tener que pasar frío (e incluso alguna daría las campanadas en vaqueros, jersey y chaquetón). 

Pero una vez más, los vestidos de las presentadoras son una coartada más para atraer la audiencia (sobre todo la masculina). Es cierto que cada persona puede vestir como ella quiera, pero veo incoherente decir que es libertad personal el hecho de que todas vayan con vestido pasando frío, porque vamos, eso me demuestra a mí que no hay libertad, sino intereses en convertir a las presentadoras en mero objeto sexual como reclamo para atraer la audiencia masculina principalmente. El sexismo está muy presente en los medios de comunicación (más de lo que pensamos) y yo quiero preguntarme: ¿Por qué no hay ningún presentador que se ponga un vestido o transparencias y una mujer que se ponga un esmoquin? Si ocurriese eso entonces sí pensaría que empezaría haber una cierta libertad para que los presentadores puedan vestirse como quieran. 

Y no, no me valen excusas baratas como que es un protocolo que las presentadoras lleven vestidos que les hagan pasar un frío tremendo y que los presentadores no pasen nada de frío ¿Alguien me podría explicar el por qué ellas tienen que pasar frío innecesariamente? Se trata de un programa de nochevieja en la Puerta del Sol, no de una boda, por lo que la vestimenta debería ser cómoda y que abrigue tanto a presentadoras como a presentadores. 

Veo también incoherente hacer un discurso feminista mientras que te están usando como un objeto sexual para el reclamo masculino y no, no tengo ninguna envidia, al contrario tengo suerte de no ser presentadora de unas campanadas tiritando por un vestido y en el que no me dejarían tener ningún tipo de libertad. Muchos diréis, Mirella qué exagerada eres si hay libertad para que las presentadoras se vistan como quieran, yo digo, pues para vestirse como ellas quieran bien que pasan frío y los presentadores van bien abrigados.